El entorno de las oficinas ha sufrido una gran evolución en los últimos años. Las máquinas de escribir han dado paso a los ordenadores, el fax ha quedado en desuso a favor del email, los teléfonos fijos van desapareciendo y llegan los smartphones… Sin embargo, hay un elemento que permanece inmutable a modas y revoluciones: si miramos hacia arriba, hay un 90% de posibilidades de encontrar un techo técnico y luminarias de tubos fluorescentes.

En el pasado, iluminar una oficina consistía en planificar un número de luminarias por metro cuadrado, estableciendo un número de luxes (cantidad de luz) en todo el espacio. La iluminación a través de fluorescencia era la tecnología que mejor rendimiento ofrecía, teniendo en cuenta las horas de encendido. Pero ha llegado el momento del cambio.

Hoy en día, sabemos que una buena iluminación es esencial para el correcto desarrollo de la jornada laboral, influyendo positivamente en la salud y el bienestar de los trabajadores, mejorando así el rendimiento y la productividad. Al mismo tiempo, las empresas se plantean objetivos que incluyen oficinas cada vez más ecológicas, eficientes y que, a la vez, generen valor de marca.

La aparición de la tecnología LED en el mercado ha supuesto una auténtica revolución en este tipo de entornos por su eficiencia energética y las posibilidades de diseño. La ecología es uno de los valores fundamentales en la oficina del futuro. Se buscan espacios construidos con materiales que respeten el medio ambiente, con climatización que permita aprovechar las cualidades atmosféricas del espacio, pero sobre todo se busca que el edificio sea eficiente, consumiendo la energía justa.

Las oficinas de Sanitas en Madrid son un ejemplo de oficina eficiente. La arquitectura del edificio permite la entrada de luz natural a casi cualquier punto de trabajo. Dentro de ellas, un sistema inteligente de iluminación dePhilips regula los luxes en función de la luz exterior, de modo que, en un día nublado de invierno, las luminarias brillarán más que en uno soleado de verano. Este sistema de control combinado con las luminarias de LED permite un ahorro energético del 60% sin renunciar a la calidad de la luz.

Diseñando las oficinas del futuro

El siglo XXI no solo ha traído el cambio de analógico a digital. La flexibilidad laboral es otro de los cambios asociados a los nuevos tiempos. Esta no se reduce al horario, sino a las dinámicas de la empresa, que ya no se realizan siempre en el mismo espacio. Los espacios compartimentados que aislaban a los trabajadores sentados cada uno en su escritorio van quedando atrás. Las empresas buscan espacios diáfanos que fomentan el intercambio de ideas y la cultura colaborativa, espacios de trabajo inspiradores que fomenten la productividad del personal haciendo que se sientan cómodos y valorados.

Esto implica que la iluminación debe tener la misma flexibilidad, permitiendo adaptar el espacio a las diferentes tareas y momentos del día, adecuando la luz para obtener concentración sin fatiga visual. Las tecnologías actuales permiten que cada punto de luz sea una parte de un sistema integrado, consiguiendo los mayores niveles de personalización.

Los sistemas de control de Philips se anticipan y responden a las necesidades cambiantes de las personas que los utilizan, mediante sensores y controles inteligentes, a la vez que generan datos de ocupación, consumo energético y usos del espacio. Si las luminarias lo permiten, podemos también cambiar la temperatura de color de la oficina para interferir positivamente en los empleados, favoreciendo la activación o relajación generando un entorno agradable durante todo el día.

La oficina del futuro ya está aquí. Es sostenible, respeta a sus trabajadores, les permite desarrollar sus tareas con creatividad estimulando su productividad, todo ello sin perder sensación de confort y generando un beneficio inmediato para la empresa. El LED y los nuevos sistemas de control han permitido esta realidad que mejora la productividad de la empresa desde el primer día.

Fuente:

http://www.abc.es

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