Quien utiliza BIM (Building Information Modeling) para la planificación, el desarrollo o la construcción de un proyecto inmobiliario se convierte en Neo mirando el código fuente de Mátrix. BIM no es solo la visualización en 3D, ni tampoco el conjunto de datos técnicos del edificio ni su geometría. Es todas esas cosas a la vez. Según un documento elaborado por el portal es.BIM, de la Comisión del Ministerio de Fomento, «es una metodología de trabajo colaborativo que documenta todo el ciclo de vida de la edificación y las infraestructuras, haciendo uso de herramientas informáticas». Dicho con otras palabras, el modelado de información de la construcción es un conjunto de instrumentos tecnológicos que permiten la visualización de datos, información y desarrollo de un proyecto inmobiliario. Algo así como la realidad aumentada aplicada a la totalidad de una construcción.

David Rodríguez, asesor técnico de BIM de la Fundación Laboral de la Construcción, que ofrecen cursos y documentación sobre este modelo, explica que esta metodología «se aplica en todas las fases de construcción y está basada en el trabajo colaborativo de los diferentes agentes y la interoperabilidad entre diferentes herramientas informáticas».

Esta metodología, que se perfila como un nuevo estándar para el sector de la construcción, permite asumir la gestión de coste, análisis energéticos y de sostenibilidad, las actividades y procesos de mantenimiento y las operaciones durante todo el ciclo de vida del edificio o infraestructura. La modelación de edificios hecha gracias a esta tecnología permite ver las fases y los plazos de desarrollo, anticipa futuros problemas de diseño, abarata costes y prevé el mantenimiento de cualquier promoción. Mediante potentes herramientas tecnológicas, estos datos se integran en una visualización de conjunto. Fernando Ruiz, director general Técnico de iKasa, comenta las ventajas que ha supuesto para ellos trabajar con esta tecnología. «BIM puede ser utilizado para ilustrar el proceso completo de edificación, de mantenimiento e incluso de demolición, permitiendo que los errores de diseño puedan ser detectados y subsanados. Consigue reducir los márgenes de error en un 85% gracias a la utilización del diseño tridimensional», detalla. Además, esta nueva metodología no solo facilita la subsanación de errores sino la previsión del gasto. «Realiza un proceso de mediciones y calcula la cantidad exacta de materiales a utilizar, lo que reduce los costes de obra además de los residuos de construcción y demolición», añade Ruiz. En Vía Celere, ya son veteranos en el uso de BIM.

Tras cinco años en planificación ahora llevan un año implementándolo en obra, con las dificultades que lleva tratar con proveedores externos. «Lo que fue clave es que la presidencia y la línea estratégica de la compañía apostaron por este cambio», aclara Teresa Marzo, directora de Proyectos de Vía Celere. Cuando ellos empezaron fueron pioneros: «Íbamos metiendo todo lo que permite BIM, lo que también es un error. Hay que evaluar muy bien para qué quieres BIM y emplear los recursos necesarios solo para optimizar el modelo». Marzo reconoce las ventajas de este sistema pero insta a las empresas a que evalúen sus objetivos y el valor que produce la modelación de todos los elementos. David Rocha es director técnico corporativo de Neinor Homes. Ellos también fueron pioneros en el uso de esa herramienta, y ahora ya disponen de un Libro Blanco conforme al que se elabora su propio manual de BIM, su propia plantilla y sus «familias» de elementos. La peculiaridad de Neinor es que carece de estudio propio, por lo que contratan arquitectos homologados de forma externa. «Les estamos pidiendo que hagan los proyectos en “nuestro” BIM», explica. «El objetivo es que nuestros proyectos sean cada vez mejores, reducir los costes que se producen por fallos en el diseño, facilitar el proceso de comparación de ofertas… Cuando todos los proyectos se hacen a la vez es más fácil comparar y reducir el coste de los repasos finales de obra», comenta Rocha. Y sentencia: «Creo que le estamos pegando un buen empujón al sector para implantar este sistema». Visualización 3D, elementos, datos, desarrollo, sostenibilidad, costes, incompatibilidades de elementos… Entender BIM es más que entender la realidad virtual: entender el futuro.

Fuente:

http://www.abc.es/economia/inmobiliario/abci-tecnologia-colaborativa-construye-futuro-201702270046_noticia.html

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