La gestión de espacios es un tema crítico en la fase de diseño de un proyecto, sea cual sea su programa funcional.

Por regla general, dicho programa funcional se plasma en un Excel que sufre constantes fluctuaciones de área, así como modificaciones de otros campos como el departamento, la ocupación de cada estancia y demás particularidades de cada proyecto.

La programación en estados iniciales del diseño de un proyecto nos facilita el volcado de información al modelo BIM, ya que mediante Dynamo podemos crear tantas instancias de familias de Revit como “filas” contenga nuestro Excel, coloreadas en función de cualquier parámetro que nos interese comparar gráficamente.

DISEÑO DE UN PROYECTOEsto se traduce en un punto de partida de proyecto mucho más visual. Ya que disponemos desde el primer momento de una serie de cajitas representativas de cada estancia, dimensionadas según el área indicada en el Excel madre y con toda la información del mismo.

DISEÑO DE UN PROYECTO

Es como si hubiésemos impreso físicamente dichas cajitas en distintos colores según Departamento y con una serie de información grabada en ellas y ahora nos dispusiéramos a jugar/diseñar el edificio a modo de maqueta.

El valor añadido más destacable de hacerlo de manera virtual es que nos permite actualizar los datos del Excel y actualizar consecuentemente el modelo BIM, así como modificar cualquiera de los parámetros desde el propio modelo como el nivel o las dimensiones de las cajitas, comprobando y visualizando “in real time” la consecuencia de dichos cambios.

Por ejemplo: alterando las dimensiones de una de las cajitas, podemos ver el área que  más o menos nos sobra o nos falta para cumplir el área objetiva según nuestro Excel madre. Rápidamente mediante colores podemos detectar las estancias que no cumplen y decidir hacer algo al respecto.

El siguiente paso es diseñar la estructura del edificio, sus núcleos de comunicación y espacios distribuidores teniendo en cuenta la relación entre las estancias, para posteriormente recolocarlas fruto de los requerimientos de dichos elementos.

Una vez alcanzado este estadio, mediante programación podemos generar automáticamente los acabados (revestimientos, pavimentos, falsos techos) según el tipo de instancia y particularidades de la misma.

En conclusión, la gestión de espacios mediante la traslación de datos alfanuméricos a gráficos no solo es interesante en Facility Management, sino también en fases muy prematuras de diseño de un proyecto, ya que optimizan el tiempo de volcado/actualización de información y agilizan el análisis visual de los datos dotando al arquitecto de una potente herramienta de comprobación.

Fuente: http://www.blog.idp.es

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