Brian Andresen es el CEO de BIM Services Inc., en Los Ángeles, desde el año 2013. Sus 12 años de trayectoria profesional en distintas empresas de la construcción que han experimentado su paso al BIM, le ha permitido conocer si el volumen de trabajadores de una empresa es un factor determinante en su evolución hacia esta metodología de trabajo.

En este artículo, Andresen desmonta algunos mitos al respecto:

“En los últimos 12 años he trabajado en dos empresas; una pequeña oficina con menos de 10 personas durante los primeros cinco años y una empresa mediana con más de 150 personas. Dos flujos de trabajo diferentes donde los procesos y los esfuerzos de coordinación interna y externa estaban muy adelantados y, sin embargo, ambos hicieron el cambio de AutoCAD a Revit con un final exitoso. A partir de esta experiencia, puedo hablaros de lo mucho que el tamaño de la empresa tiene que ver con el éxito de la misma respecto a la implementación de BIM, y creo que vais a sorprenderos.

La primera empresa era pequeña y todo se hacía con AutoCAD. Cuando el dueño conoció de la existencia de Revit, vislumbró el futuro y corrió hacia él, animando a su equipo a aprender lo más rápido posible para ser más productivos. El primer par de años se centraron principalmente en las oportunidades que el software proporcionaba con los gráficos, renders, estudios solares, y vistas en perspectiva para mostrar lo que más les gusta a los clientes. Finalmente, se hizo el paso al resto del programa para hacer la transición a los bloques de ACAD a componentes Revit, la construcción de la plantilla y las bibliotecas, hasta que todos estuvieron cómodos con el software y el flujo de trabajo.

Con una formación mínima, casi cero reuniones y un trabajo en equipo con el máximo apoyo se obtuvo la transición de la oficina a Revit. Los primeros proyectos no eran los más rentables, pero el propietario de la empresa era plenamente consciente de la situación y ya podía entrever la multitud de ventajas que el BIM le podría proporcionar a su empresa en el futuro.

La segunda empresa en la que trabajé era más grande que la primera y, aunque algunos de sus trabajadores ya dominaban Revit, el concepto de BIM no fue entendido por la mayoría desde un principio. Afortunadamente, la visión del director general era muy similar a la del propietario de la primera empresa, en tanto que desde un primer momento entendió las oportunidades que le brindaba el BIM, y quería hacer de la empresa un broche de oro con éxito mediante la adopción de esta metodología en todos sus procesos.

Con una década de trabajo duro, constancia y determinación, el proceso se ha completado, pero no es en absoluto fácil, pues durante el proceso topamos con 3 handicaps importantes:

  • La recesión de 2008, la cual saqueó a muchas empresas que debieron ahorrar costes en formación, soporte, compras de software y hardware, gestión; básicamente en todo lo necesario para tener éxito en la implementación de BIM.
  • Directores con objetivos, ideas y creencias distintas. Aunque esto ha ayudado a promover un liderazgo y bases sólidos; la creación de un sistema de reuniones y requisitos y pasos para obtener ciertos objetivos.
  • La adquisición que requiere la implantación del BIM significa un incremento de costes en hardware y software de las que no se disponía.

La mayoría siguió adelante y lo hizo posible con una creación de normas y componentes BIM, catálogos en detalle, un plan de ejecución BIM y mucho más. Los equipos fueron creados con un sistema de apoyo integrado, y el conocimiento fluyó de un usuario a otro hasta que todos aprendieron a utilizar el software y todos los proyectos se hicieron en BIM.

Al final, ambas empresas que vivieron con algunos temores la transición hacia el BIM, comprendieron el concepto y ahora se están moviendo por delante de la industria BIM, entendiendo esta metodología como una parte importante de su flujo de trabajo y ofreciendo a sus clientes la mejor coordinación posible. Entonces, ¿por qué escucho constantemente ambos lados de empresas de distinto tamaño diciendo estas cosas?

  • “Esta empresa es demasiado pequeña para implementar BIM… no lo podemos permitir, y simplemente no tienen los lujos que empresas más grandes tienen para producir capacitación y apoyo.”
  • “Esta empresa es demasiado grande para implementar BIM… somos demasiado complejos y sería demasiado trabajo para la transición del software.”

Ambos tipos de empresa tienen pros y contras, por supuesto, pero después de 12 años de estar en las trincheras de ambos lados, me di cuenta de que no es la actitud de los usuarios, ni los procesos o los flujos de trabajo. Ni siquiera es el tamaño de la empresa, ya que tanto pequeños como grandes están haciendo que esta transición ocurra con éxito. Es algo mucho más importante que cualquier otra cosa para determinar el éxito o el fracaso de una empresa. Es el propietario, el que toma las decisiones, los superiores de la empresa los que determinan el curso, y esto significa que tienen que estar allí con ellos.”

Así que, sin miedos, el tamaño no es una excusa para el salto al BIM.

Fuente: https://www.augi.com/articles/detail/bim-does-firm-size-matter

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